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El nuevo cooperante de RIE, Héctor Sánchez, cuenta sus primeras impresiones desde La Laguna

25 Mar El nuevo cooperante de RIE, Héctor Sánchez, cuenta sus primeras impresiones desde La Laguna

Hace algo más de un mes te presentábamos a Héctor Sánchez, que arrancaba nueva etapa de cooperación en El Salvador, más concretamente dentro del proyecto “Municipios y universidades por la educación”. Tras su aterrizaje durante el mes de marzo, el joven madrileño nos da más pistas de lo que ha vivido durante estos primeros días. Así nos lo cuenta.

“La Laguna, contando con sus pequeños cantones, consta de seis parvularias, en las que niños y niñas de entre 3 y 6 años (con alguna excepción) van a aprender y vivir momentos en compañía de sus compañeros/as. Comenzamos exponiendo la idea con la que nosotros, y RIE, venimos a trabajar, la cual una mayoría ya conoce del año anterior. Este año, aprovechando la experiencia obtenida en España del trabajo en las etapas de infantil, venimos con ideas y proyectos para llevar a cabo en esta área. Las docentes nos cuentan, en parte preocupadas, que a veces les resulta complicado llevar a cabo su trabajo en el día a día, ya que su formación y preparación no es de especialista en este campo, sino que tienen formación para la enseñanza básica y han sido asignadas a ese puesto porque alguien tiene que cubrirlo.

La primera impresión es muy buena. Alguien capaz de reconocer sus “puntos débiles” y saber pedir ayuda y apoyo es alguien con un potencial enorme para trabajar, y eso es lo que nosotros hemos visto, docentes con sobrada experiencia y energía, quizá faltas de una pequeña ayuda para formarse en temas concretos, pero con mañas para hallar recursos y dar lo mejor de sí. Desde el primer momento las docentes se han mostrado con ganas de aprender, de trabajar y mejorar, alegando que todo es poco para mejorar la educación de los niños y niñas.

Es cierto que nos ven como la respuesta para todas sus dudas, todas sus inquietudes, como si nosotros fuésemos los mayores expertos en nuestro campo y ya lo supiéramos todo, y hemos tenido que recalcar que no venimos con la idea de imponer ideas, de llegar y que se haga el trabajo que propongamos unilateralmente. Venimos con la idea de trabajar con ellas, no por ellas, y esto es importante, no podemos crear una dependencia hacia nuestra figura de cooperantes, de educadores o psicólogos, o cualquiera que sea nuestra formación. Venimos a trabajar a la par, reconociendo que las expertas en sus alumnos y en la docencia son ellas, puesto que nosotros no tenemos esa formación sino que contamos con cierta experiencia y aprendizajes que queremos compartir.

Una parte de nuestro trabajo es empoderar a las docentes. Por lo que hemos visto, y que ellas mismas nos cuentan, dudan mucho de lo que hacen. No trabajan con la seguridad del que sabe lo que hace y en gran parte es por esa falta de formación que nos manifiestan, pero hemos estado recalcando que para aprender hay que leer y hacer, y que la parte difícil es encontrar la motivación y las ganas de querer hacer, y de eso van sobradas. Eso es trabajo diario, remarcar las fortalezas, partir de ahí y desde esa posición en la que el error es parte del aprendizaje lanzarse a salir de la zona de confort.

Todos, cooperantes y docentes (y demás implicados de la comunidad educativa), tenemos la misma meta y objetivos en mente: la mejora y el impulso de la educación. Para ello vamos a trabajar mano a mano, poniendo cada uno su granito de arena, ya sea más teórico o más práctico, pero enfocados en que nuestro esfuerzo se vea reflejado en las aulas, en las ganas de ir a clase de los niños y niñas y las docentes.
Las parvularias de este lugar tienen un potencial enorme. Unas docentes con ganas de aprender y trabajar de otras maneras, unos entornos rebosantes de naturaleza de la que poder agarrar para la elaboración de materiales didácticos, un entorno seguro y una comunidad que las aprecia.

También es cierto que nos enfrentamos a diversos retos. En gran medida la percepción de la parvularia es la de una educación pre-escolar, es decir, una preparatoria para la educación básica (primaria) y no hay una concepción de ella como una etapa con sus propias características y demandas ligadas al momento evolutivo. Algunas docentes, conscientes de ellos, nos han dado cuenta que de en el propio sistema educativo es lo que se les exige, demandando cosas como que al salir de este ciclo con 6 años los alumnos deben saber leer y escribir o acusando a las docentes de parvularia de que sólo se dedican a jugar y luego son ellas (docentes de básica) las que tienen que hacer todo el trabajo, etc.

Esa misma idea se tiene en las familias, las cuales demandan a las docentes que encarguen tareas para realizar en el hogar, comentando con total tranquilidad que así los pequeños no molestan con sus juegos. Además, exigen que los niños/as se comporten de determinada manera que definen como correcta, como si eso sólo fuese tarea de la escuela enseñarlo y no un trabajo entre todos. Las docentes de esta etapa, como se puede ver, se enfrentan a un reto sumamente complicado y exigente, ya que por un lado sus propios compañeros de profesión no valoran su trabajo y por otro las familias demandan que realicen cosas que para los niños no son beneficiosas en sí, pues se les está quitando tiempo de ser niños/as.

En definitiva y con la idea de ordenar pensamientos y objetivos, nuestro (de todos) trabajo va a centrarse en los siguientes puntos:

● Formación de las docentes en Educación Infantil.
● Formas de trabajar alternativas (talleres, proyectos, uso de otros materiales didácticos,etc.).
● Elaboración de material didáctico.
● Trabajo con familias.

El trabajo empieza ahora, hay mucho que hacer y mucha motivación para ellos.

Como hemos dicho, el potencial del lugar y las docentes es infinito, sólo que hay ayudarles a volar y empoderarles en su trabajo y profesión, haciéndoles más conscientes de que trabajan en la etapa más importante en la formación de los niños y niñas, que este periodo es el inicio del resto de su vida. Todo esto remarcando siempre que nuestra intención como cooperantes es la de servir de apoyo y trabajar al mismo nivel.

Lo tienen todo, ganas de aprender, energía, dedicación, vocación y un amor por la infancia que hará que todos los planes que creemos en conjunto salgan de maravilla.

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